domingo, 26 de marzo de 2017

EDUCAR ES ENSEÑAR A PENSAR

¿Qué significa educar? ¿Cuál es la función de los docentes dentro de la educación? Las respuestas a estas preguntas podrían en principio parecer obvias aunque si se reflexiona sobre cómo es el funcionamiento del actual sistema educativo la obviedad no es tanta.

Si atendemos a las bases de los modelos educativos de los distintos países, que salvo excepciones son prácticamente los mismos, vemos que estos están basados en unas series de premisas. Por ejemplo, advertimos que una de ellas es que la educación debe fundamentarse en la respuesta. Esto quiere decir que se transmiten una serie de conocimientos que el alumno debe incorporar. La persona, de este modo, irá adquiriendo una cultura y en definitiva unos contenidos que le serán supuestamente útiles a lo largo de la vida.
Conocer la tabla periódica de los elementos, el volcán más alto de Nicaragua o los ríos más importantes de China es algo muy recomendable y son materias que deben ser enseñadas por los sistemas educativos. El problema surge cuando el sistema basa por completo la educación de los ciudadanos en las respuestas y en la absoluta memorización de contenidos y no en la reflexión.
Tenemos una educación basada en la respuesta y no en la pregunta, y la respuesta es, como decimos, el principal pilar o premisa de nuestros modelos educativos. Se nos enseñan contenidos, los memorizamos para posteriormente olvidar muchos de ellos y sin embargo no se nos instruye desde la pregunta. Y es que la pregunta, al contrario de la respuesta, moviliza al pensamiento y lo expande, no lo constriñe, posibilitando así que el alumno reflexione y explore posibilidades. Con la respuesta todo viene dado, en cambio, mediante la pregunta, se activa nuestro pensar: no el pensar de los demás sino el mío propio.
Tenemos ya pistas de por qué la educación no se basa en el “arte” de la pregunta sino en las respuestas, pistas que nos conducen a la conclusión de que el sistema no busca ciudadanos reflexivos con pensamiento autónomo sino todo lo contrario: busca personas sin capacidad para la crítica ni el cuestionamiento. Porque pensar es también cuestionar: pensar es no aceptar intelectualmente cualquier idea por el hecho de formar parte de la tradición, la cultura, la política o la religión de una zona. Pensar es reflexionar sobre cualquier cuestión de forma autónoma, es poder realizar un análisis personal manteniendo la autonomía, y la autonomía y la libertad es algo que no gusta a los poderes fácticos, tanto es así que, como decimos, el que debería ser el pilar educativo -la pregunta- no lo es y en cambio aquello que son aspectos secundarios -como la memorización- pasan al primer plano.
No se nos enseña a hacer preguntas, no se nos instruye en el hacernos preguntas para nosotros mismos porque lo que se busca son justamente ciudadanos que no piensen, personas que no expandan sus mentes; justo al revés: se pretende construir seres simples mentalmente y sin capacidad de crítica. La misión de estos futuros adultos dentro de la sociedad no será pues el cuestionarse todo: el sistema económico, el tipo de organización social, la legislación, el reparto de la riqueza…no será esta nuestra función sino otra distinta, el aceptar todo aquello que se nos diga ya que los futuros adultos no podrán vislumbrar alternativas a lo fáctico debido a que no se les ha enseñado ya de jóvenes a preguntarse y a pensar sino a dejar de hacerlo. De esta forma el sistema logra “fabricar” una sociedad que no se cuestiona nada, consigue construir ciudadanos sumisos ya que desde pequeños se nos aparta del arte de la pregunta y por tanto del pensamiento.
Tenemos pues que desde el sistema no se busca fomentar el pensamiento sino lo contrario, que se deje de pensar; y partiendo de estas premisas, de las premisas de una educación no basada en el pensamiento sino en la mera memorización de contenidos el resultado no puede ser otro que unos ciudadanos sin capacidad de crítica y análisis, ciudadanos que no cuestionarán nada sino que sencillamente aceptarán lo que se les diga y también cualquier sistema social injusto.
Pero hemos convenido que educar -o mejor dicho la verdadera educación- no es simplemente el obligar a memorizar, es mucho más: es formar a individuos, en efecto, con capacidad crítica y reflexiva, personas que se hagan preguntas, que se cuestionen, ciudadanos creativos que puedan aportar soluciones y conclusiones propias…seres con autonomía que puedan realizar un examen de cualquier situación y también un autoexamen; en definitiva, seres capacitados y libres. Porque pensar, algo que cada vez es menos frecuente, nos hace libres: libres en cuanto a poder elaborar un pensamiento crítico y propio y libres en cuanto a poder desarrollar nuestras capacidades evitando convertirnos así en puros autómatas.
Será por tanto la responsabilidad y tarea del docente formar al alumno no en la memorización -que también será necesario pero nunca el fundamento- sino en la reflexión y en la creatividad, porque estas nos hacen libres. Deberá el maestro, sí, ser un amigo que colabore y busque la expansión de las mentes de sus alumnos y no su constreñimiento, ser un guía que fomente la creatividad y el cuestionamiento; en pocas palabras: alguien que enseñe a pensar y por tanto a ser libre.



Por: Vicente Berenguer
Fuente: http://www.cubaperiodistas.cu/index.php/2017/03/educar-en-ensenar-a-pensar/

sábado, 25 de marzo de 2017

Cinco tácticas para descubrir intenciones ocultas en las noticias

Es imprescindible decodificar los mensajes de los medios en las escuelas.


El mundo contemporáneo no trajo aparejado el desarrollo integral del hombre, sino un ascenso en las amenazas —cada vez más brutales, por los riesgos en lo nuclear—, guerras trágicas, invasiones y hambre, junto con un sistema de destrucción del pensamiento que paulatinamente se ha consolidado gracias a los inventos científicos o tecnológicos.
La comprensión, capacidad extraordinaria del cerebro para percibir la realidad en toda su dimensión, ha disminuido en altos niveles gracias, en parte importante, a instrumentos audiovisuales como la televisión o el celular. En lo que se refiere a este último, la falacia fue hacer creer que se incrementaría la información y el ingenio… logrando exactamente lo contrario: escasa capacidad lingüística, menor lectura comprensiva, adicción y disgregamiento de la concentración, entre otros elementos.
Específicamente, en la comprensión de la información existen serias limitantes las que han sido impulsadas por una ideología intencionada, con el fin que la confusión o las creencias sean la base de la comunicación. El resultado ha sido una extraordinaria falsedad difundida por los medios y una debilidad para entender su verdadero significado.
Por ello, una tarea imprescindible es trabajar para elevar el nivel de entendimiento de la información; es decir, la verdad por sobre la imagen de la realidad.
Existen cinco tácticas fundamentales que, al ser aplicadas, ofrecen la posibilidad esperada.
Primera: determinar la fuente de la organización que ofrece la noticia
Muchas empresas ofrecen una descripción de los fundadores, aunque no explican cuál es su función política y a qué clase social representan. Al investigar estos parámetros se descubre qué pueden esconder.
Así, el canal CNN es el órgano de una agencia de inteligencia, la cual le ordena publicar o exponer determinada información que responde al momento político, mientras que la BBC, periódicos americanos como 'El Mercurio', 'El Tiempo' o 'Clarín' representan los intereses de las élites que dominan el mercado industrial militar y su rol es sostener esta visión armada comercial. Lo honesto sería que aquellos órganos que poseen dicha vinculación expusieran claramente la relación con sus gobiernos —sin ocultar una visión multipolar o unipolar del mundo— y la necesidad de apelar al diálogo o a la guerra como herramienta de paz, sin esconder por medio de artificios su verdadera orientación.
Segunda: determinar la veracidad de la documentación que respalda lo dicho
Es común recurrir a 'fuentes' como 'un residente'; personas que no dan su nombre 'por temor a represión'; gente 'que se encontraba en el lugar'; instituciones como el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, que maneja una persona desde Reino Unido y se sustenta en "observaciones desde el lugar de los hechos"; u organizaciones como Human Rights Watch, que tiene una marcada orientación neocolonial sin defender la paz verdadera y no denuncia la represión en Yemen, el terrorismo u otros asuntos.
Solo cuando existe una prueba firme, documentada y respaldada no simplemente por una 'organización reconocida', sino por bases comprobadas, se puede tener certeza en la afirmación entregada.
Tercera: develar la intención profunda de la noticia o titular entregado
Develar la exacta intención sobre la expuesta en una presentación es definitivo. La narración de un evento indica, lógicamente, hacia dónde se dirige y dicha actitud se descubre a través del sentido dado. Es repetitivo en diversas organizaciones que, al estar atada su línea a un objetivo de manipulación, insistan siempre en eventos negativos cuando están en relación con gobiernos o paises que no siguen los dictados de las potencias que apoyan el terrorismo. Cuando se descubre qué se pretende y a quién favorece, se tiene precisión sobre lo descrito.
Cuarta: establecer nítidamente que la imparcialidad o neutralidad no existe
La teoría de la neutralidad, usualmente empleada para atacar o agredir a un sector, es vanamente un artificio puesto, que es un planteamiento claramente definido hacia una parte: toda posición siempre es parcial.
La solución es básica: buscar la objetividad teniendo una mirada determinada y reconocer cuando se falta a la verdad.
Es increíble la multiplicidad de afirmaciones que apelan a la imparcialidad y son en esencia falsas, pues su fuente o documentación es absolutamente distanciada de la realidad. Lo sustancial es conocer que se posee una cosmovisión y aceptar la opción de equivocarse, buscando permanentemente la fiabilidad.
Quinta: leer, ver o escuchar con detención lo que se expone
Actualmente, se emplea usualmente la radio en vehículos o la televisión en los hogares como instrumento para informarse. Sin embargo, al preguntar sobre el contenido muchas veces la gente responde con ideas generales o, sencillamente, no puede dar cuenta del tema. Allí es donde opera con fortaleza y efectividad la propaganda subliminal, que hace creer que el pensamiento es propio cuando ha sido enquistado en el subconsciente a través de una repetición anómala.
Las noticias no aparecen de la nada: son creaciones a través de equipos especializados, que reciben órdenes ideológicas para dar un sentido a la información. Es decir, no son simple oratoria a partir de locutores o presentadores, sino construcciones para transparentar la realidad, deformarla u ocultarla, entre sus funciones principales.
Lo fundamental es que se inicie esta formación analítica —principalmente en el aparato escolar, político o de comunicación— que permitirá comprender mejor el mundo que se transita y definir quiénes son los amantes de la paz. Esta pedagogía permitirá avanzar en la construcción de un cerebro en el que el pensamiento vuelva a ser la constante sobre las emociones y la aceptación incondicional de falsedades esgrimidas como verdades intocables.
Este es uno de los caminos para el desarrollo humano integral, en tanto comprensión de las ideologías en confrontación y su propuesta de un mundo humanizado o en franco declive.



Por Carlos Santa María

Fuente https://actualidad.rt.com/opinion/carlos-santa-maria/234053-cinco-tacticas-descubrir-intenciones-ocultas#.WNZtFEzVJVA.facebook

jueves, 16 de marzo de 2017

NO HAY NATIVOS, SINO ZOMBIS DIGITALES

Una reciente encuesta, realizada por Opinion Matters y Kaspersky Lab preguntó a más de mil niños europeos de entre 10 y 15 años sobre sus costumbres en la red. El resultado es, como mínimo, preocupante: el 78% de jóvenes españoles admiten tener miedo cuando están conectados, principalmente debido al acoso de adultos.

La investigación no hace más que confirmar la tesis del libro presentado ayer en Madrid: «Los nativos digitales no existen». El texto es una enciclopedia en su término original: un círculo de la instrucción, una mesa redonda para la educación. Coordinado por Javier Pedreira, alias «Wicho» (uno de los «padres» del blog de ciencia y tecnología «Microsiervos») y por la periodista Susana Lluna, cuenta con la colaboración de Nuria Oliver (doctora por el MIT y experta en inteligencia artificial), la pedagoga Anna Blázquez o Andy Stalman, también conocido como Mr. Branding, una de las mayores autoridades en el mundo de la publicidad, entre otros.
A lo largo de casi 300 páginas el libro explica claramente la falaz idea de que los nacidos a partir de 1990 no son nativos digitales, sino que, al igual que los mayores, son inmigrantes y deben aprender ciertas normas para no naufragar mientras navegan. O corren el riesgo de hundirse.
«Si a los adolescentes – explica Pedreira en conversación telefónica– se les saca del chat y las redes sociales, no son capaces de hacer una búsqueda avanzada en Google, no son capaces de discriminar criterios en YouTube, tienen carencias en cuanto a seguridad. Por eso decimos que no son nativos, necesitan tanta instrucción como nosotros. Para ellos la tecnología forma parte de su vida, pero eso no quiere decir que no necesiten formación».
El libro, responde con claridad a las dudas de los que nacimos antes que Internet y tenemos hijos más jóvenes que Google: ¿Qué consecuencias legales puede tener la actividad de mis hijos en las redes sociales?, ¿cuánto saben, de verdad, sobre Internet? o si sirven de algo los controles parentales.
«Se les está dejando solos ante algo que no controlan, añade Pedreira. El problema de los jóvenes es que no han adquirido una serie de competencias que, cuando vayan a buscar trabajo, se les van a exigir. Igual que los idiomas. Si un universitario va a su primera entrevista y no sabe usar herramientas como compartir archivos, por ejemplo Google Docs, fallará. Ésas son las nuevas habilidades que les van a demandar. Otra cosa que no suelen tener en cuenta es la huella digital que dejan: cuando el jefe de Recursos Humanos de una empresa los busque en la red, puede encontrar algo que ellos no querrían que se vea a la hora de encontrar un trabajo».
Otro objetivo del libro es despertar nuestra conciencia respecto a la importancia de enseñar valores. Un ejemplo es el acoso, algo que si bien ocurre en Internet, es mucho más frecuente en la calle. Del mismo modo que los padres intentan inculcar valores en su vida diaria, también es necesario hacerlo en su vida digital: qué información no deberían publicar, cuáles son los delitos que pueden cometer, cómo detectar comportamientos extraños, sobre todo de desconocidos. «Se trata de darles una serie de herramientas – confirma Pedreira – para que saquen el mayor partido posible de la tecnología de cara al futuro. Y eso es algo en lo que la educación también debería participar».
Los nativos digitales no existen, es una realidad, no un título. Los jóvenes no saben ubicarse más allá de la pequeña superficie que han comenzado a rascar, pero a la hora de sacar provecho de todo el potencial, tanto de internet como de la informática, son apenas recién llegados que precisan nuestro consejo y guía. Mientras ellos deben aprender a usar las herramientas, nosotros, como padres, tenemos la misión de aprender a acompañarlos. Los hemos lanzado a la piscina esperando que naden y rara vez nos mojamos con ellos. Ya va siendo hora de tirarse de cabeza.
Centro de seguridad
Coincidiendo con la presentación de «Los nativos digitales no existen», ayer también comenzó a funcionar el Centro de Seguridad en Internet para el Menor, una iniciativa dependiente del Ministerio de Energía, Turismo y Agenda Digital y del Ministerio de Interior creada en el seno del Instituto Nacional de Ciberseguridad (Incibe).
Su objetivo es proteger al colectivo más vulnerable en la red y crear una vigilancia específica contra los ataques dirigidos desde Internet a la infancia y a la adolescencia.
A través de su página web (www.is4kids.es) contará con psicólogos, pedagogos y expertos en ciberseguridad con los que se podrá hablar directamente por teléfono.
El sitio estará conectado con Policía Nacional y Guardia Civil para facilitar la denuncia de actividades delictivas y contenidos abusivos que afecten a los menores en la red.
Este centro se une a otros similares en todos los estados miembros de la Unión Europea y también en Islandia, Rusia, Serbia y Noruega. Sin duda se trata de un centro necesario para proteger a los menores, pero no es un salvavidas que nos exime como padres, de navegar con ellos. O al menos enseñarles.



Autor: JUAN SCALITER
Fuente de la noticia: http://www.larazon.es/tecnologia/no-hay-nativos-sino-zombis-digitales-LG14472854


domingo, 5 de marzo de 2017

LOS NIÑOS QUE SABEN GESTIONAR SUS EMOCIONES TRABAJAN MEJOR Y SON MÁS FELICES

La Escola Nostra Senyora de Montserrat de Parets es pionera en la población en el trabajo de la educación emocional con sus alumnos. Tanto es así que ahora el proyecto pasará a formar parte de la formación académica de 30 directores que están haciendo un postgrado de directores de excelencia en la Universidad de Montevideo.

El pasado sábado, vía Skype, tuvo lugar la primera de las videoconferencias con una representación de estos treinta directores de escuelas de Uruguay, seleccionados por la directora del postgrado, la Dra. Lidia Barboza Norbit, representante de la Universidad de Montevideo.
El centro inició su plan para trabajar la educación emocional hace cinco años y después de dos años trabajando para formar al profesorado, se puso manos a la obra.
“Tenemos destinado dentro del currículum de los alumnos una sesión mensual que los niños ya saben cuando es. Allí trabajamos de forma muy lúdica y dinámica” cuenta Virginia Espejo, psicóloga del centro.
Espejo pero, remarca la importancia de que esta competencia sea tratada de forma transversal: “No nos podemos limitar a trabajar en la hora mensual que le dedicamos, tenemos que transferirlo a otras áreas. A lo mejor es oportuno hacerlo en el patio o en el aula de matemáticas”.
La psicóloga enmarca que la formación del profesorado es lo que les permite “redirigir las sesiones para trabajar distintos aspectos”.
INVESTIGACIÓN EN CURSO
Ahora, Carmen Albana Sanz, profesora del centro escolar de Parets, está realizando un trabajo de investigación para un máster en educación e investiga la importancia que tiene la Educación Emocional dentro del currículo escolar.
A pesar de no haber terminado su tesis y viendo la importancia que tiene esta investigación, la directora del posgrado le ha solicitado poder capacitar a los directores en la implementación de las competencias emocionales.
“Tenemos datos de otras investigaciones que afirman que los niños que saben gestionar sus emociones trabajan mejor y son más felices”, cuenta Espejo
Por ello se pidió la ayuda de la psicóloga del colegio y experta en Educación Emocional, Virginia Espejo, para poder participar de esta tarea y dar soporte teórico y práctico a los directores.
CINCO COMPETENCIAS ESPECÍFICAS
En el caso del centro, se trabaja a partir de la inclusión en el currículum de cino competencias específicas. “Trabajamos la conciencia emocional, la regulación emocional, la autonomía, la inteligencia interpersonal y las habilidades para la vida y el bienestar” relata Espejo.



Autor: PARETS DEL VALLÈS
Fuente de la noticia: http://www.elperiodico.com/es/noticias/parets/los-ninos-que-saben-gestionar-sus-emociones-trabajan-mejor-son-mas-felices-5874796


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