viernes, 26 de julio de 2013

Perfil de los profesores latinoamericanos, expectativas, alcances y limitaciones

En el siguiente informe, se brinda un perfil de los docentes en América Latina, su formación, condición y nos deja algunas preguntas ¿Cuáles son los desafíos que deben afrontar? ¿Qué aportes pueden hacer?



Perfil de los docentes en América Latina
De los planteamientos que se formulan sobre los nuevos sentidos de la educación en el Informe de la Unesco de la Comisión Internacional sobre la Educación para el Siglo XXI, Tedesco rescata dos de los fines en los cuales la acción del docente ocupa un lugar de liderazgo indiscutible: aprender a aprender y aprender a vivir juntos. Esta investigación propone una contribución que sirva para seguir profundizando el conocimiento acerca de la situación de los docentes y aportar herramientas para el diseño de políticas que apunten a mejorar las prácticas educativas. Se trata de trazar un retrato de los docentes, conocer sus expectativas, alcances y limitaciones.

Acerca del conocimiento de la condición docente
El docente es un actor clave y su desempeño uno de los factores determinantes en la construcción de procesos educativos de calidad, su papel no puede soslayarse al definir y poner en práctica las políticas educativas. La sociedad de la información y el conocimiento impone a las personas el desafío de renovar los conocimientos permanentes; por ello la escuela primaria debe tener la capacidad de preparar a los estudiantes para que desarrollen la capacidad de aprender durante la vida, esto es, adquirir el oficio de aprender.

El reto de los docentes rebasa la mera transmisión y enseñanza de los contenidos específicos de su disciplina. Deben estar en condiciones de favorecer el desarrollo de los procesos cognitivos que habiliten a los estudiantes la comprensión y abstracción de nuevos conocimientos. Es imprescindible que sean capaces de preparar a los niños para enfrentar una realidad compleja. La docencia debe encaminarse a promover la formación de valores que fomenten el ejercicio de la ciudadanía, la cohesión social, la construcción de identidad y la convivencia armoniosa con la diversidad.

La expansión del acceso a la educación ha ocasionado la llegada a las escuelas de niños provenientes de diferentes entornos. Muchos de los estudiantes provienen de sectores con desventajas económicas y sociales; además, asisten a las escuelas menos abastecidas de recursos didácticos, con instalaciones y servicios muy poco aptos para usarlos.

Ante el escenario de pobreza y exclusión, la función del docente es mucho más importante, pues es imprescindible que en esos contextos se desempeñe como un profesional con un alto grado de involucramiento personal y compromiso con la labor que realiza. También es importante que sea portador de estrategias y didácticas eficaces y flexibles que se adapten a las características de los estudiantes, dependiendo de su contexto.


Otro aspecto significativo alude a la disociación entre el tipo de formación inicial y las exigencias para el desempeño; por ejemplo, los programas de formación docente, los cuales parecen cada vez más alejados de los problemas reales que los docentes deben enfrentar en su práctica. Se otorga más importancia a los contenidos que a las prácticas innovadoras, más prioridad al trabajo individual y no al trabajo en equipo, y se dejan a un lado los procesos afectivos. El modelo de organización del trabajo escolar vigente en la mayoría de las escuelas sigue funcionando de forma aislada en lugar de generar equipos de trabajo, especialmente en las escuelas de bajos recursos o las que deben atender las “urgencias” derivadas de los problemas de pobreza.

Perfil de los docentes de América Latina
Características demográficas: sexo y edad
La información analizada evidencia que la profesión sigue convocando a más mujeres que a varones en los países de la región. La razón de femineidad promedio se ubica en 2.6 mujeres por cada varón. La situación opuesta la representan México, Guatemala, Ecuador, Cuba y Perú, países donde hay menos de dos maestras mujeres por cada maestro varón, mientras que en los dos primeros se registra una situación de paridad. En estos países no se produjeron variaciones significativas entre la mitad de los docentes más “viejos” y los más jóvenes.


La estructura de edades de los docentes de cada país de la región depende de un conjunto de factores fundamentalmente de naturaleza no demográfica, porque en esencia rigen las condiciones de acceso a la carrera, de permanencia y de retiro. El volumen de jóvenes que se suman a la actividad se asocia a la medida en que ésta se presenta como una alternativa conveniente y atractiva en relación con otras opciones que ofrece el mercado laboral.

En los países de la región se localizan dos grupos; uno lo integran Cuba, Panamá, Colombia, Ecuador y Uruguay, en el cual la brecha entre la edad del primer y tercer cuartil es más amplia, lo que denota una mayor dispersión en la estructura de edades. En el otro grupo –Argentina, Brasil, Costa Rica, El Salvador, México, Perú y República Dominicana– esta brecha es más acotada, es decir, las edades se concentran en un rango más limitado. Los países que destacan por un inicio más precoz en la actividad docente son Cuba, Guatemala, Nicaragua, Brasil, México y Paraguay.

Formación docente: nivel de instrucción. Formación inicial, demandas de capacitación en ejercicio y manejo de computadoras
Los retos que la sociedad de la información y el conocimiento imponen a las escuelas y sus docentes se relacionan con las demandas de preparar a los estudiantes para que adquieran habilidades cada vez más complejas, acordes con las mayores exigencias derivadas del alcance tecnológico.


La llegada a la escuela de niños provenientes de sectores en condiciones de exclusión social demanda un saber profesional capaz de poner en práctica recursos y estrategias didácticas eficaces, esto con el fin de lograr que los niños con mayores desventajas se apropien de los conocimientos socialmente significativos y logren desempeños escolares satisfactorios.

El proceso de reformas educativas implementadas en la década de 1990 originó profundos cambios en los diseños curriculares para de alguna manera actualizar y adaptar los contenidos escolares y las estrategias pedagógicas a las nuevas demandas.

Los docentes con formación supe en el nivel universitario y no universitario en diferentes proporciones, según el país Salvador y México ocurre el fenómeno inverso: los docentes de menor edad tienen un porcentaje más alto en el nivel universitario. En nuestro país se presenta la situación similar de que uno de cada cuatro docentes tiene estudios superiores sin formación docente, además de que disminuye el peso de los docentes de nivel superior sin formación pedagógica.

En la plantilla docente del ámbito rural de la mayoría de los países los integrantes con formación de nivel superior están menos representados y tienen una mayor presencia relativa los maestros sin una preparación  adecuada para la labor que desempeñan. Esta situación es significativa en México, Paraguay, Nicaragua y Guatemala.


Sin embargo, en el ámbito urbano no existe un único patrón en relación con la comparación entre los maestros de escuelas públicas y privadas. En México, Paraguay, Guatemala y Ecuador la probabilidad de encontrar un docente con formación pertinente es mayor en el sector privado que en escuelas públicas.


Una alta proporción de docentes manifiesta que es necesario recibir apoyo técnico; entre los temas que registran mayor demanda destacan: capacitación para trabajar con alumnos de bajo rendimiento (en tres de cuatro docentes) y adiestramiento y manejo de computadoras (70% de los maestros de la región), rubros en que se manifiesta baja variabilidad. Los temas con menor demanda de apoyo se refieren a los contenidos de matemáticas, y en menor medida “el manejo de la disciplina”. Se trata de dos temas sobre los que nadie duda que corresponden al “saber hacer” de un maestro.


Lugar de residencia de los docentes

Cuatro de cada diez docentes no reside en la localidad donde enseñan, dato que alerta sobre el grado de movilidad espacial que caracteriza esta actividad. El Estado está obligado a garantizar la oferta educativa a toda la población en edad de estar escolarizada; la distribución de las escuelas en el territorio debe llegar hasta los lugares más alejados de los principales centros poblados, en muchos de los casos son áreas donde no existen otros servicios ni se cuenta con recursos calificados para ejercer la enseñanza.


La necesidad de trasladarse con frecuencia es una realidad “esperable” entre los docentes que trabajan en establecimientos educativos ubicados en áreas rurales; dos de cada tres maestros en ese ámbito residen en otra localidad. A excepción de Argentina, Cuba, Paraguay y República Dominicana, más de la mitad de los docentes no vive en la misma localidad en donde enseña.


Condición laboral de los docentes
En la mayoría de los países la docencia es una profesión que goza de relativa estabilidad. Los países donde los docentes tienen la mayor proporción de contratos estables son Cuba, México, Panamá, Paraguay, República Dominicana y Chile, ya que más de ocho de cada diez docentes laboran en esta condición. En México, Panamá y República Dominicana existe una tendencia creciente en el ejercicio por tiempo indefinido entre docentes, a medida que asciende la edad; sin embargo, una amplia proporción de los docentes más jóvenes también gozan de condiciones de estabilidad laboral. En el ámbito urbano se registra mayor estabilidad en las escuelas del sector público que en las del privado.

Otro aspecto importante es el factor de “exclusividad” del trabajo en el centro educativo. El hecho de ejercer la actividad en forma exclusiva tal vez impacte en forma positiva en la posibilidad de crear vínculos afectivos más fuertes con los estudiantes, así como una identidad y compromiso con la comunidad y la institución en la que se trabaja. Cuando el docente tiene más de un empleo es más factible que realice su actividad con un menor grado de involucramiento.


Alrededor de un tercio de los docentes de la región tiene un empleo adicional; Brasil, México, Uruguay y Argentina superan el promedio general. Por otra parte, la probabilidad de tener otro empleo está más extendida entre los varones que entre las mujeres; en México, los docentes que ejercen en forma “no exclusiva” abarca una proporción importante de varones y mujeres. Para el ámbito rural es menos probable que los docentes tengan un trabajo adicional. En México existe una mayor proporción de docentes en escuelas públicas que tiene un trabajo adicional, en comparación con Uruguay, Perú, Paraguay, Ecuador y Colombia, países donde la mayoría de los docentes pertenece a escuelas privadas y cuenta con un empleo adicional.

Otra de las características que deben considerarse son la cantidad de horas que se trabajan; en el caso de México son entre 25 y 30 horas semanales, lo cual nos indica una homogeneidad al interior del país respecto docentes con más de un empleo.

Clasificación de los países según las características de los docentes y las condiciones de ejercicio de la enseñanza
Esta clasificación requiere analizar tres componentes constitutivos. El primero alude a las características de los recursos humanos, lo que se define a partir del nivel de formación inicial y los años de experiencia. Los indicadores considerados para la clasificación de los países fueron el porcentaje de docentes con formación pedagógica de nivel superior y el porcentaje de docentes con más de diez años de antigüedad.


El segundo elemento se relaciona con las condiciones laborales de los docentes; los indicadores seleccionados fueron el promedio de horas que trabajan en la escuela, el porcentaje de docentes que tienen contrato por tiempo indefinido, y el carácter de exclusividad de trabajo en el establecimiento.

Por último, se tomó en cuenta cómo están equipadas las escuelas en cuanto a servicios básicos, instalaciones y recursos didácticos, aspectos considerados los más importantes para el aprendizaje. Estos tres componentes reflejan el escenario particular de las condiciones del ejercicio de la enseñanza.

En el tercer grupo sólo se incluye a México pues lo caracteriza presentar los porcentajes más bajos de docentes con formación pedagógica de nivel superior, ya que uno de cada cuatro tiene nivel terciario o universitario sin formación docente; una alta proporción de ellos tiene más de 10 años de experiencia docente. Prevalecen los docentes con contrato por tiempo indefinido, pero los que trabajan en jornadas más extendidas constituyen seis de cada diez, de los cuales una proporción alta tiene trabajo adicional.

Respecto a los recursos materiales, es bajo el porcentaje de escuelas mejor equipadas. Las desventajas de este grupo se reconocen en la baja presencia de escuelas equipadas y la cantidad de horas de desempeño escolar. La disparidad en la que se ejerce la docencia se conjuga con las desigualdades de origen de los alumnos, por lo que resulta aún más desventajosa para los alumnos de entornos socioeconómicos menos favorecidos. El peso de los docentes con mayor experiencia es siempre más elevado en las escuelas de ámbito urbano que en las de entornos rurales, en los cuales se cuenta con una infraestructura más deficitaria y donde están las escuelas más desprovistas de recursos. La enseñanza está a cargo en mayor medida de docentes con menos experiencia y menor formación; además, presentan un escaso manejo de computadoras. En el medio rural están menos representados aquellos que tienen otro empleo, pero los docentes residentes en otra localidad asumen una proporción mayor.


Comentarios finales

Los docentes deben responder a nuevos requerimientos y a la vez cumplir con su tradicional función como transmisores de contenidos y formadores de ciudadanos. En casi todos los países los docentes más jóvenes y con menos experiencia se desempeñan en el ámbito rural, donde las escuelas tienen menos recursos, una infraestructura más precaria y asisten sectores con mayores desventajas socioeconómicas.


La urgencia de transformar los procesos formativos la manifiestan las demandas realizadas de los docentes en cuanto a estrategias de trabajo para aplicar a los niños de bajo rendimiento y en el manejo de computadoras.


La irrupción de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación crea un nuevo espacio de socialización para los niños. Esto implica la necesidad de transformar la enseñanza y adaptarla a un nuevo paradigma, donde prevalezca la necesidad de enseñar “a aprender” y “a vivir juntos”.



Información proveniente del documento Perfil de los docentes en América Latina de Lucila Falus
y Mariela, auspiciado por el Sistema de Información de Tendencias Educativas en América Latina
(Siteal), la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI) en junio de 2011.
Resumen realizado por Cinthia Mena Jaimes, colaboradora de Alas para la equidad.

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