lunes, 1 de julio de 2013

Acoso escolar: caracterización, consecuencias y prevención

¿Qué es el “acoso escolar”? ¿Cuáles son sus características distintivas? ¿Qué definición se le da desde la teoría? ¿Cuáles son los aspectos relevantes del “bullying”? ¿Cómo prevenir el acoso escolar? ¿En qué se diferencia de otras acciones violentas?
 


Con frecuencia la violencia en la escuela se asocia a situaciones como indisciplina, robos, peleas, destrucción de material y de la infraestructura escolar. Sin embargo, generalmente corresponde a otra forma de violencia denominada acoso escolar, la cual no es de fácil percepción. El acoso escolar es un tipo de violencia caracterizada por agresiones psicológicas, físicas o sociales. repetidas, que sufre un niño en el entorno escolar por parte de sus componeros.

Para distinguir el acoso escolar de otras acciones violentas, como por ejemplo, una pelea entre compañeros, es necesario reconocer dos características que identifican el acoso escolar. La primera es la existencia intrínseca de una relación de poder (dominio-sumisión] que tiene uno o varios agresores sobre otro que es el agredido o acosado. La segunda es que, en el acoso, las situaciones de agresión se presentan en forma reiterada. Los estudiantes víctimas de acoso escolar pueden presentar problemas de salud física y emocional, tales como crisis de pánico, ansiedad, baja autoestima, depresión, sentimientos de rechazo y dolores de cabeza. Estas enfermedades afectan su vida cotidiana, su rendimiento académico y, en casos extremos, generan sentimientos suicidas.

Definición y aspectos relevantes del acoso escolar
Como se define en Cepeda-Cuervo et al., el acoso escolar es un tipo de violencia que se manifiesta por agresiones, físicas. psicológicas o sociales repetidas, que sufre el niño o niña en el entorno escolar, ocasionada por sus compañeros. Para distinguir el acoso escolar de otras acciones violentas en este entorno, como por ejemplo el de una pelea entre compañeros, es necesario reconocer dos características que lo identifican. La primera es la existencia intrínseco de una relación de poder (dominio sumisión) que tiene el agresor sobre quién es el agredido o acosado. La segunda es que, en el acoso, las situaciones de agresión se presentan de forma reiterada. La definición de acoso escolar de Piñuel y Oñate) es la siguiente: "...un continuado y deliberado maltrato verbal y modal que recibe un niño por parte de otro u otros, que se comportan con él cruelmente con el objeto de someterlo, apocarlo, asustarlo, amenazarlo y que atentan contra la dignidad del niño".

En cada escuela se pueden presentar casos particulares de acoso que deben ser estudiados. Wang considera diferentes tipos de acoso escolar encontrando tasas altas de participación de los estudiantes en situaciones de acoso físico, verbal, social o relacional, exclusión social y dispersión de rumores y/o electrónico (a través de textos y dispersión de mensajes). El acoso electrónico o acoso cibernético es una forma de agresión que se produce a través de los computadores y celulares o a través de mensajes de texto. En este articulo se pone en evidencia que en la escuela no solo existen niños acosados y estudiantes acosadores, sino que también existen porcentajes altos de la población estudiantil que siendo víctimas también desempeñan el rol de acosadores, posiblemente con estudiantes más débiles. En el acoso escolar hay una desigualdad de poder entre los que agreden y los que son agredidos, generalmente la víctima es más débil física o socialmente que el acosador y no tiene como defenderse.

La brutalidad es una forma de agresión común en la escuela, caracterizada por un acoso sistemático y repetitivo que implica un desequilibrio de poder. "Para Salmivalli, ese desequilibrio supone que el agresor posee un estatus o una fuerza superior que lo hace más poderoso que la víctima; la brutalidad puede ser directa (golpes e insultos), o indirecta (expandiendo rumores para manipular al grupo contra el blanco y aislarlo)".

Diversos estudios evidencian la frecuencia del acoso escolar y su incidencia no solamente en la calidad de la educación sino en la vida diaria de los estudiantes. En Nuevo Gales del Sur, Australia el 23.7% de los estudiantes ha intimidado a otros, el 12.7% ha sido intimidado, el 21.5% ha sido intimidador e intimidado en una o varias ocasiones antes de terminar la escuela, y el 42.4% no ha sido intimidado ni ha intimidado a otros. Más hombres que mujeres han sido intimidadores o víctimas de intimidación. El 47% de los estudiantes de educación media en Chile denunció haber sido intimidado en el último mes y el 30% reportó haberse sentido triste o sin esperanza una o más semanas en el último año.

En el estudio realizado por Cepeda Cuervo en Bogotá, en el sector de Ciudad Bolívar, se demuestra que el 21.8% de los estudiantes consideran que la escuela se ha convertido en un espacio en el cual son maltratados de diversas maneras, tales como: "no los tienen en cuenta para los actividades de clase" (con frecuencia al 20.2 y algunas veces el 33.9); "no hablan con ellos" (con frecuencia el 15.8% y algunas veces el 35.5%). En este estudio los encuestados manifiestan que con frecuencia "se han sentido que hacen bromas crueles respecto a su aspecto físico" el 11.5%, "les dicen apodos que no les gustan" al 26.1%, "le cambian malintencionadamente lo que dicen o hacen" al 21.7 y "humillan y desprecian en público" al 17.8%, entre otras formas de acoso, a las que se ven sometidos muchos niños y niñas en el espacio escolar.

En el estudio realizado por Paredes et al. en la ciudad de Cali, el porcentaje de agresores alcanza el 24.7% y el 24.3% son víctimas frecuentes. Esto indica que una alta proporción de estudiantes de la ciudad de Cali está siendo víctima o victimario en el fenómeno del acoso escolar.

Cualquier situación de victimización en la escuela debe ser detectada y atendida. Existen diferentes estrategias de acoso empleadas por los estudiantes y, por lo tanto, cada establecimiento educativo es el encargado de desarrollar procesos de investigación y de establecer alternativas para el mejoramiento del ambiente escolar.



Autores
EDILBERTO CEPEDA-CUERVO Profesor Asociado. Departamento de Estadística. Universidad Nacional de Colombia
GLORIA CAICEDO SÁNCHEZ Asesora. Viceministerio de Educación Preescolar. Básica y Media. Ministerio de Educación de Colombia
En Revisto Iberoamericana de Educación n." 61/3- 15/03/13
Organización de Estados Iberoamericanos poro la Educación la Ciencia y la Cultura

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