miércoles, 30 de noviembre de 2011

El entrenamiento de la memoria mejora la inteligencia, pero no en todos los niños

¿Cómo aumentar la inteligencia? Más allá de lo que consideremos “inteligencia” o a qué tipo de ella, hagamos referencia, cualquier mejora en este aspecto es considerada universalmente valiosa. El artículo que sigue, hace referencia a estudios sobre el desarrollo del pensamiento abstracto, haciendo hincapié a la necesaria receptividad de los participantes.



El mercado está inundándose con software comercial para "entrenar el cerebro y aumentar la inteligencia". Un reciente estudio de la Universidad de Michigan (EEUU) muestra que el entrenamiento sistemático de la memoria de corto plazo efectivamente mejora el razonamiento abstracto, pero sólo en aquellos niños que disfrutan de la actividad.

La psicóloga Susanne M. Jaeggi lideró un estudio publicado en los Proceedings de la National Academy of Sciences de los EEUU, usando diversas herramientas lúdicas para estimular la memoria funcional en un grupo de 32 niños que debían memorizar secuencias de posiciones en una grilla, e inmediatamente después de observar el patrón tenían que responder preguntas sobre él.

A medida que cada niño avanzaba, las secuencias se volvían cada vez más complejas, desafiando su capacidad para recordar secuencias y memorizar patrones.

Jaeggi calificó a esta tarea, conocida entre los psicólogos como el "test n-back", como "diabólica. Si se pierde el ritmo tan solo un poco, hay que empezar todo de nuevo".

Cuando tras un mes de entrenamiento intensivo los investigadores analizaron los resultados, no hallaron mayores diferencias con el grupo de control. Pero pronto descubrieron que el subgrupo de niños que efectivamente había obtenido los mejores resultados en el test eran los que más habían mejorado sus capacidades para el pensamiento abstracto, incluso cuando se los examinó tres meses después.

Según los investigadores, los resultados sugieren que los programas de ejercitación o entrenamiento cerebral son útiles, pero únicamente cuando los niños son receptivos a ellos, están naturalmente motivados y sienten que los arduos desafíos del entrenamiento son, en realidad, muy divertidos.



Fuente
Síntesis Educativa

martes, 22 de noviembre de 2011

Sugerencias para enseñar usando Twitter

Las redes sociales significan una nueva manera de relacionarnos con el mundo, y dado su reciente aparición, queda mucho potencial de uso. Entre los posibles está el educativo. En este artículo se publican numerosas ideas que pueden ser usadas en el aula, considerando las características particulares de Twitter.

1. Información instantánea. Organizar encuentros virtuales que involucren preguntas de los estudiantes y respuestas de profesionales. Luego comentar en un blog.
2. Responder preguntas. Los docentes pueden preguntar en Twitter y esperar que los alumnos respondan. Como la versión en línea de levantar la mano en clase. Mientras, los estudiantes revisan todas las respuestas a través de los hashtags dedicados especialmente a la clase.
3. Discusiones fuera de clase. Twitter es un buen lugar donde tanto alumnos como profesores -e incluso otros profesionales- pueden discutir sobre temas relacionados a la clase.
4. Anuncios. En lugar de enviar un email masivo, puedes escribir un tweet para hacer algún anuncio.
5. Notificaciones sobre tareas terminadas. Los alumnos pueden avisar a los profesores cuando han terminado sus trabajos.
6. TwitLit. El límite de 140 caracteres es definitivamente un reto para los estudiantes. Puede ser un estimulante creativo para escribir poesía, historias cortas o alguna otra pieza literaria.
7. Seguimiento de palabras o hashtags. Seguir palabras, temas o hashtags tendencia es una gran ventana para saber qué se está hablando sobre un tema específico.
8. Seguir conferencias. Desde Twitter, los alumnos pueden seguir conferencias donde destacados profesionales expongan sus ideas. Incluso podrían acceder a la transmisión de video en vivo de la misma.
9. Comunicarse con profesionales. Los estudiantes pueden no solo seguir a profesionales, sino que también pueden responderles e incluso entablar un discusión abierta donde podrían participar más personas.
10. Tomar apuntes. Twitter puede ser una buena libreta de apuntes si se usan hashtags dedicados para los temas y las clases.
11. Compartir una historia. Los estudiantes pueden compartir o incluso inventar una historia. El primer estudiante escribe una oración, y los demás continúan. Lo importante, otra vez, es usar un hashtag que permita ordenar las cosas.
12. Mapas. Puedes combinar Twitter con la geolocalización para saber dónde las personas están comentando un tema. Es especialmente bueno para estudiantes de sociología o marketing.
13. Información para padres. Los educadores pueden crear un feed de Twitter para informar a los padres sobre qué están haciendo y qué temas están comentando.
14. Enseñanza de geografía. Se puede pedir a usuarios de Twitter de distintos lugares que digan dónde se encuentran. Los estudiantes indicarán a cuanta distancia se encuentra o alguna otra información sobre el lugar.
15. Encuestas. Hacer un sondeo donde se incluya tanto a los estudiantes como a otros usuarios que quieran participar. Con un poco de creatividad, esta actividad puede llegar a ser bastante divertida e informativa.
16. Palabra del día. Puede ser palabra, libro, película, persona o cualquier otra cosa del día. Los estudiantes buscan en Twitter qué se está diciendo sobre eso y pueden encontrar información valiosa.
17. Club de lectura. Los estudiantes pueden leer un libro y comentarlo en Twitter. Esto podría complementarse con participación de otros usuarios y ¿por qué no? incluso con el autor del libro. Eso sí, no olvides un hashtag.
18. Seguimiento de políticos. Es una buena manera de mostrar a los estudiantes las vidas y opiniones de los políticos. Luego pueden comentar estas opiniones en clase o en Twitter.
19. Noticias. Twitter también es una buena fuente de noticias. Los alumnos pueden hacer seguimiento de noticias para luego comentarlas en clase o en la red social.
20. Críticas. Tanto a jóvenes como a adultos les gusta leer críticas de libros, películas, etc. Intentar hacer esto con el límite de 140 caracteres es un gran reto tanto para estudiantes como para educadores.
21. Comunicación con otras clases. Puedes interactuar con profesores y alumnos de otras clases y escuelas. Podrían crear un hashtag comunal que permita establecer discusiones.
22. Búsqueda del tesoro. Con motivos educacionales o simplemente de diversión, los estudiantes pueden hacer una ‘búsqueda del tesoro’ en Twitter. Esta actividad puede ser usada con diferentes temas y, una vez más, depende de la creatividad del educador.
23. Juegos de rol. Los estudiantes pueden participar en juegos de rol con figuras históricas. Es una manera entretenida de conocer escritores, científicos, políticos y otros.
24. Iniciar un meme. Los memes existen desde antes de Internet, pero han recibido un gran impulso a través de la red. Pueden crear los suyos propios y quizás alguno se vuelva popular posteriormente.
25. Idiomas extranjeros. Puedes publicar una oración en un idioma extranjero para que los alumnos la traduzcan o respondan. Podría ser incluso una competencia para ver quién lo hace más rápido.
26. Resumen del día. Puedes usar Twitter para hacer un resumen de lo hecho en la clase del día. Servirá como recordatorio y como inicio de discusiones en la red social.
27. Marca personal. Una cuenta de Twitter con muchas referencias académicas es un buen inicio para crear la marca personal de un profesional recién egresado. Además, los estudiantes ya estarán familiarizados con el papel de las redes sociales al momento de aplicar a un trabajo.
28. Twibe. Puedes pedir a los alumnos que se unan a esta web para compartir información sobre un tema específico, o puedes crear un tema nuevo y ver si encuentran más gente que esté interesada en este.

Fuente
http://mindshift.kqed.org/2011/07/28-creative-ideas-for-teaching-with-twitter/

lunes, 14 de noviembre de 2011

La educación como fenómeno social.

La Educación es un fenómeno complejo, requiere de diversas disciplinas para poder explicarla. Muchas veces es vista desde la Psicología, pero la siguiente es una mirada sociológica, como un fenómeno social, y nos puede ayudar a entender lo que sucede y saber para qué educar.

La educación como fenómeno social.
Que la educación es un fenómeno social es, a estas alturas, una idea asumida por todos aquellos que algo tienen que decir acerca de ella. Ya en sus albores la sociología se ocupaba de ello: Émile Durkheim lo aclaraba de la siguiente manera "la educación común es función del estado social; pues cada sociedad busca realizar en sus miembros, por vía de la educación, un ideal que le es propio". De ahí también la importancia política de la educación: la posibilidad de establecer un determinado orden social descansa en la forma cómo los ciudadanos entienden el rol de la sociedad, de sus organizaciones y de ellos mismos dentro de este sistema de relaciones; y esa forma de entendimiento sólo es posible de lograr mediante la educación de las personas. Hablamos entonces de la construcción del espacio social (Bourdieu), es decir, de esa realidad invisible que no se puede mostrar ni tocar con los dedos y que organiza las prácticas y las representaciones de los agentes de una sociedad. Lo anterior sólo es posible mediante un proceso de transmisión de conceptos de persona a persona, de un educador a un educando -un proceso comunicativo según Habermas- a través del cual se van asimilando las particulares maneras de entender el mundo que cada sociedad y, por ende, cada cultura ha asumido para sí.

Ahora bien, el hombre, ser social por naturaleza, se hace -o rehace- en la mediada en que es educado. Antes ya hacíamos mención de Hanna Arendt (1993) quien explicaba el proceso de aprendizaje humano desde el punto de vista de su incorporación al mundo, bajo la idea de que su naturaleza social no basta para adaptarlo a la vida organizada con otros seres humanos, pues no hablamos de organizaciones sencillas, sino complejas, cargadas de historia, valores e intrincadas significaciones, "en sociedades tan vastas como las nuestras, los individuos son tan diferentes los unos de los otros, que no hay, por así decir, nada de común entre ellos, salvo su cualidad general de ser hombres" decía Durkheim. Pues bien, así mirada la educación lo que propone es la construcción de un "hombre nuevo", distinto de cómo lo ha engendrado la naturaleza, busca crear un ser social; pues es la sociedad la que nos enseña a dominarnos, a constreñirnos, es también, siguiendo sus necesidades, la que decide la cantidad y naturaleza de los conocimientos que debe recibir el niño y es la que conserva la conciencia adquirida por las generaciones anteriores y también la que la transmite a las nuevas generaciones.

La educación es además la herramienta privilegiada de reproducción social, es decir, del mantenimiento del orden social según la más antigua tradición cultural. En esto creo que hay que detenerse un poco. Pierre Bourdieu explica que el espacio social u organización de la sociedad se funda en un capital cultural, es decir en la herencia cultural -o más bien manera de ver al mundo- que ese espacio social tiene. De este modo la sociedad se organiza en torno a valores determinados que son los que en definitiva explican dicha organización. Así el espacio social deviene en espacio simbólico, es decir en un conjunto de estímulos cargados de diferente significación que, transformados en una especie de lenguaje, dan forma a las perspectivas, prioridades, ideologías e intereses de los componentes de cada grupo social; de esta manera la distribución del capital cultural permite construir un espacio social y la institución escolar, mediante el fomento de aquellas formas particulares de entender el mundo, ayuda a reproducirlo y a mantenerlo a través del tiempo y de la historia.

Pues bien, la educación emerge como un fenómeno social no sólo por sus fines (integrar al niño al mundo-sociedad), sino también porque aporta con su ejercicio a la conformación de la realidad social y cultural de los distintos grupos humanos.


Extraído de
Educación, compromiso social y formación docente
Álvaro Bustamante Rojas
Artículo completo en la Revista Iberoamericana de Educación

domingo, 6 de noviembre de 2011

La educación: una obra eminentemente humana.

Creo que resulta interesante reflexionar sobre el sentido de “Educación” ¿Para qué aprender? ¿Es un "sacrificio"? ¿No puede constituirse en una fuente inagotable de bienestar? En definitiva ¿Qué es lo que nos hace humanos? Los siguientes párrafos se refieren a un aspecto del tema.

La educación; una obra eminentemente humana
Fernando Savater (1996) dice, citando a Graham Greene, que "ser humano es también un deber". Es decir, "nacemos humanos, pero eso no basta. Además tenemos que llegar a serlo"; y la posibilidad de ser humano sólo se realiza efectivamente por medio de los demás, de los semejantes, es decir, "de aquellos a los que el niño hará todo los posible por parecerse". Y "si, -continua Savater- como dice Jean Rostand, la cultura es lo que el hombre añade al hombre, la educación es el acamiento de lo humano allí donde sólo existe como posibilidad. Lo propio del hombre no es tanto el mero aprender como el aprender de otros hombres, ser enseñado por ellos". Entonces entendemos el porqué de la necesidad de la educación como acción organizada de humanos sobre humanos. Debemos estar de acuerdo en que el aprendizaje humano, lejos de ser idéntico al aprendizaje animal, es un proceso complejo, cargado de un sinnúmero de variables que lo determinan y lo diferencian en el caso de cada persona. Más aún si entendemos a la formación desde la perspectiva del sujeto, pues dice Moya que ésta "concibe el formarse parte de la historia de cada sujeto, unida e imbricada a la historia de otros. Es en esa historia común que el sujeto inscribirá sus nuevos aprendizajes", es lo que Bruner explica como la construcción de los conocimientos compartidos por parte de alumnos y profesor, en donde lo conocido se plantea abierto al escrutinio en un proceso social y no individual en el que se compara, contrasta y discute.

Podemos entender la complejidad del proceso de aprendizaje en las materias que se enseñan, pero debemos asumir que no es sólo eso: aprendemos contenidos e información, y desarrollamos habilidades y competencias; sin embargo, tambn aprendemos una manera de vivir, de ver al mundo, aprehendemos una cultura, una cosmogonía. Pero no es sólo eso: también es el aprendizaje de una serie de signos y significaciones, un aprendizaje de relaciones simbólicas, de un lenguaje particular, de un discurso específico que nos otorga una perspectiva para entender lo que sabemos y lo que somos capaces de hacer, tanto a nivel de producto tecnológico como a nivel de relaciones entre personas Es por eso que nuestro aprendizaje como humanos lo es posible cuando estamos en contacto con otros seres humanos porque lo anterior sólo es posible aprenderlo de otros que lo hayan aprendido igual que nosotros: de la cultura, que es obra eminentemente humana.



Extraído de
Educación, compromiso social y formación docente
Álvaro Bustamante Rojas
Artículo completo en la Revista Iberoamericana de Educación

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