lunes, 23 de noviembre de 2009

La crisis de fondo está en la educación

Publico un artículo de Autor: Eduard Punset del 22 noviembre 2009 que me dejó pensando ¿Será realidad la predicción de Punset? Me gustaría que fuese verdadera, pero ¿Lo permitirá la lucha por el posicionamiento social? ¿Bajo qué contexto político se puede dar tal revolución? Espero que les resulte interesante.

Hay una gran mayoría de científicos convencida de que la próxima revolución, la que cambiará nuestras vidas hasta límites irreconocibles, será la fusión de la biología y la tecnología, que ya ha empezado. Esta revolución avanza a pasos agigantados, pero yo estoy convencido de dos cosas: de que no será la más importante y de que le va a ganar la partida otro tipo de transformación que se expresará, a la vez, más profunda y lentamente.


¿Por qué digo eso? Les pido a mis lectores que cierren los ojos un instante e imaginen la actividad que peor funciona de todas las prestaciones universalizadas: la justicia, la seguridad ciudadana, la enseñanza, la sanidad, el ocio, el transporte o la asistencia social a ancianos y necesitados. Otros y yo hemos hecho esta prueba en contextos sociales muy diversos. Pues bien, por ello puedo anticiparles el resultado de su experimento. Son muy pocos los que aludirán a la educación o la enseñanza como a la actividad que atraviesa la crisis más grave.


Y, sin embargo, es, a mucha distancia de las demás, la que menos está respondiendo a las exigencias de las sociedades modernas. Tenemos un sistema educativo instalado en la Prehistoria. Intuimos ahora que la reforma educativa de los próximos 50 años a nivel mundial se caracterizará por una reforma radical de la profesión de maestro. Lejos de ser una profesión liviana, la de maestro será una carrera con un contenido más profesional y complejo que cualquier otra.


Lo que está aflorando del análisis en curso es que el objeto de la reforma no es tanto alterar la complejidad de las clases globalizadas, ni la propia sociedad, como la categoría de los maestros, que verán sus objetivos transformados. El objetivo no será cambiar las clases, que, a veces, fruto del proceso de globalización, parecen una reunión de 30 jóvenes con problemas mentales gritando a sus maestros. Tampoco podemos cambiar de la noche a la mañana las asociaciones de padres, que parecen compaginar un desinterés inaudito por la educación de sus hijos con una cierta agresividad contra el profesorado.


¿Cuál será, pues, a partir de pasado mañana, la misión de los sistemas educativos en el futuro? ¿Formar especialistas? No. La reforma de la enseñanza se propondrá dimensionar ciudadanos en un mundo globalizado. ¿Pertrechar las mentes de sus estudiantes? No. Los esfuerzos venideros en materia educativa apuntarán a reformar los corazones de la infancia y la juventud, olvidados por la obsesión exclusiva en los contenidos académicos.


¿Cómo se consigue alcanzar esta misión? Cumpliendo estos dos objetivos. Uno: aprender a gestionar la diversidad de las aulas modernas, a las que ha cambiado profundamente su cariz la globalización. Se trata de fomentar la inteligencia social y no sólo la individual, hacer que sirva para concatenar cerebros dispares y distintos, tomando buena nota de sus diferencias étnicas, culturales y sociales.


Simultáneamente -y éste es el otro objetivo-, resultará imprescindible que los maestros fomenten el aprendizaje de las emociones positivas y negativas, que son comunes a todos los individuos y previas a los contenidos académicos destilados a la infancia; es decir, aprender a gestionar lo que nos es común a todos. Se trata de enseñar a los jóvenes a gestionar la rabia, la pena, la agresividad, la sorpresa, la felicidad, la envidia, el desprecio, la ansiedad, el asco o la sorpresa.


Al profundizar en el sistema de enseñanza del futuro, estamos constatando que, lejos de ser la profesión de maestro una de las más livianas, es ya, sin lugar a dudas, las más compleja y sofisticada de todas ellas. ¿Cómo ha podido la sociedad, los propios educandos y las instituciones hacer gala de tanta ceguera?



http://www.eduardpunset.es/2225/general/la-crisis-de-fondo-esta-en-la-educacion

Autor: Eduard Punset
22 noviembre 2009


Eduardo Punset Casals (Barcelona, 1936) es abogado, economista y comunicador científico. Es licenciado en Derecho por la Universidad de Madrid y máster en Ciencias Económicas por la Universidad de Londres. Ha sido redactor económico de la BBC, director económico de la edición para América Latina del semanario The Economist y economista del Fondo Monetario Internacional en los Estados Unidos y en Haití.

viernes, 6 de noviembre de 2009

Las Mates “made in China”

Un tema que no ocupa espacio en la discusión social en Argentina, como todo tema referido a Educación. En el “Campeonato del Rendimiento Escolar” perdemos por goleada, por eso los medios acá, los ignoran, y además socialmente no interesa.

Soy docente de matemática, y analizando los desempeños en las Evaluaciones Internacionales de Calidad Educativa puedo observar que a los mejores alumnos de una escuela promedio de un país como Argentina, le costaría mucho trabajo “sobrevivir” en una escuela “tipo Singapur”, pero ¿Qué hace la diferencia?

Obviamente no puede haber una respuesta sencilla para un problema complejo, y los expertos se reunieron en España para tratar el fenómeno, ¿La respuesta está en los profesores? ¿En la escuela? ¿En los valores que encarna la comunidad? El porcentaje que le asignemos a cada factor determinará el camino a seguir, lo indiscutible es que tenemos que cambiar. Por el momento no tengo las conclusiones oficiales, ya que aun no han sido elaboradas, pero tengo un artículo publicado en el sitio “Elmundo.es” a la espera de las conclusiones.

Las Mates “made in China”
PATRICIA LOZANOMADRID.-
Consiguen los primeros puestos en las Olimpiadas Internacionales de Matemáticas y en las competiciones en torno a esta materia. El álgebra, la geometría y el cálculo no entrañan ningún misterio para ellos pero, ¿tienen realmente los asiáticos más talento para las ciencias que los occidentales?

Los recientes informes de PISA (Programa Internacional de Evaluación de Estudiantes), confirman que los alumnos de China, Singapur y Corea, entre otras naciones asiáticas, están obteniendo unos resultados extraordinarios. El congreso Paradigmas en la educación matemática para el siglo XXI: Compartiendo experiencias educativas con Asia, que se celebró del 22 al 24 de octubre en Valencia, organizado por Casa Asia y el CSIC, pretendía desentramar los metodos desarrollados en Asia y compararlos con los empleados en Europa para comprender la clave del éxito oriental.

Los principales expertos internacionales en educación matemática se congregaron para compartir métodos pedagógicos y experiencias: cómo fomentar el interés de los estudiantes o cómo sacar partido de las calculadoras en las aulas fueron algunos de los temas a debate.

Mientras que Occidente destaca en creatividad, Asia lo hace en disciplina y resultados. Para Frederick Leung, profesor de la Universidad de Hong Kong y Miembro de la Comisión Internacional de Educación Matemática, se trata de algo cultural: "En países como Japón, China o Corea tienen una enorme ética del trabajo duro y del esfuerzo". Según este profesor, la principal diferencia es que "en Asia se hace más énfasis en adquirir conocimientos mientras que en Occidente no se profundiza tanto y actúan de una manera práctica". En cuanto a los estudiantes chinos, éstos "se caracterizan por tener una actitud muy seria con respecto al estudio".

El éxito en PISA parece no tener secretos para Leung, ya que las altas expectativas de los padres, muy implicados en la formación de sus hijos, y profesores asiáticos, muy preparados profesionalmente, contrastan con las de Occidente. "En España el nivel educativo se ha ido rebajando para que todos los alumnos se adapaten y en Oriente el nivel se mantiene alto para que sólo lleguen los mejores".

El representante de Corea, Hee Chan-Lew, muestra la realidad de la vida educativa en su país: los alumnos estudian hasta las 11 de la noche, los pupilos uniformados se ponen en pie cuando entra el profesor y se muestran atentos y respetuosos en clase.

"Los alumnos en Europa no tienen el mismo nivel de respeto que en los países orientales", afirma Celia Hoyles, consejera del gobierno británico en materia de educación matemática. Eso sí, ve excesivo estudiar hasta tan tarde, ya que "los niños también tienen que disfrutar". Para Hoyles "tener un buen profesor es crucial: un maestro que escuche a sus alumnos y que haga que se impliquen".

Bill Barton, Presidente Electo de la Comisión Internacional de Educación Matemática, no cree que unos alumnos sean más capaces que otros. "Todos tenemos el gen matemático, por lo que todo el mundo es potencialmente capaz de ser bueno en la materia". Con este planteamiento está de acuerdo Michèle Artigue, Presidenta de ICMI: "No es todo cuestión de habilidades innatas. Para tener éxito se debe practicar y tener confianza en que pueden hacerlo mejor". Las tecnologías aplicadas a la educación fueron un asunto muy recurrente en el Congreso. Artigue asegura que su uso "está acelerando las aptitudes y el método de aprendizaje".

El profesor Leung resume la idea que ronda en las cabezas de los asistentes: "No podemos copiar los métodos de enseñanza por cuestiones culturales, pero si podemos integrarlos. Todos tenemos que aprender de todos".
Juegos: el lado lúdicoQuién diga que las Matemáticas y la diversión están enfrentadas se equivoca. Algunos juegos como el Sudoku (muy de moda en los últimos años), las Torres de Hanoi, el Tangram (juego chino muy antiguo consistente en formar figuras con varias piezas) o el mismísimo cubo de Rubik han servido para desarrollar la lógica matemática a lo largo de la Historia. Numerosos talleres científicos emplean éstos y otros juegos más específicos para mostrar a los jóvenes el aspecto lúdico de esta materia.

Carrera: menos alumnosEn el congreso también hubo tiempo para hablar de la pérdida de estudiantes que están teniendo las universidades españolas. Peter Taylor, profesor de Camberra, Australia, apuntaba que "en los últimos 10 años las facultades de Matemáticas de España han perdido la mitad de sus estudiantes". Según el experto, "este hecho también está teniendo lugar en Australia, porque los jóvenes perciben que hay otras maneras más fáciles de conseguir dinero como lo es a través de los negocios o de las finanzas".


http://aula.elmundo.es/noticia.cfm?idTipoPortada=1&general=1&idComunidad=&idPortada=484&idNoticia=10548
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